Bueno en realidad es algo difícil de explicar pero como todo en la vida es una mezcla de proporciones variables de tiempo, casualidad y trabajo. De lo último, y aunque suene mal, no ha faltado por mi parte, he intentado ser constante y trabajador, a costa de sacrificar todo mi tiempo y también el de mi familia (Inma y Blanquita).
De lo segundo tengo mucho que decir, aunque un buen profesor mío (ahora no recuerdo su nombre), diría que, no es tanto en sí la casualidad como el Karma, puede ser cierto. El caso es que mi idea había sido madurada tiempo atrás, prácticamente el año pasado tras finalizar mi primer año del C.F.G.S. de Sistemas de Regulación y Control Automáticos.
Barajando posibilidades de futuro y dado que ya estoy madurito, (yo creo que en mi punto), pero lo cierto que con 41 años a cuestas, decidí que la salida al extranjero podría ser una posibilidad de ampliar mis conocimientos y como no de abarcar más posibilidades de empleo, sobre todo teniendo en cuenta que en el norte de Europo, en general, la edad no está reñida con el empleo, cosa que en España si.
Comentando esta idea con el mismo profesor anterior y tomando nota de sus palabras tomé la decisión de que mi destino estaba en Alemania, y fue así como comenzó mi carrera para llegar aquí.
Empezó Julio y me inscribí en una Academia para comprender algo el idioma que ahora tengo como diario.
Durante este mes, parte de agosto y septiembre, estuve en la academia, preparándome. Mi objetivo era entrar dentro de un proyecto de colaboración que la Junta de Andalucía tenía y tiene con la Baja Sajonia. Y así transcurrió el verano y empezó de nuevo el segundo y definitivo curso en el que me encuentro.
Karma o casualidad, quiso el destino que la selección del Centro donde estudio se realizara en Inglés,(si ya se que es fundamental y bien que lo sufro aquí), lo que significó que me quedara fuera.
Rayos y centellas, sapos y culebras, lo cierto es que mi decepción fue mayúscula, incluso pensé que si para el Proyecto Adelante, que así se llama, no era seleccionado no iría a otro país.
Las aguas se calmaron y recapacité. Pensé que tanto esfuerzo, y dinero, no podían desperdiciarse, así que decidí aspirar a una beca Erasmus, donde si fui escogido.
Podéis preguntaros que diferencias hay entre estas dos opciones para que me decantara por la primera, pues básicamente, es el apoyo que reciben en el propio país, desde búsqueda de alojamiento, selección de empresa, cursos de integración (idiomas, actos sociales, etc) y en el tema económico un poco de más ayuda por parte de la Junta (aunque eso está por ver, pues son lentos lentos, so langsam).
Pero, si es que hay alguien leyendo esto aparte de yo, ¿donde entra en juego el Karma?, pues en este preciso momento y es que finalmente, la Junta de Andalucía, como no es la primera vez, en un ejemplo de mala organización y gestión y tras preseleccionar a mas de 200 personas (el año 2013 hubo 15 aproximadamente, fue el proyecto piloto), ha dejado prácticamente en tierra a casi todo el personal. ¿Motivos? No se, yo solo tengo las referencias de los tres compañeros seleccionados y que tras llevar varios meses realizando un curso de alemán on-line costeado íntegramente por la Junta, no han tenido oportunidad alguna de viajar a Alemania. Miento, tan solo mi compañero Alejandro ha podido, y tras ponerse directamente en contacto con la Cámara de comercio de Hannover, con el consiguiente enfado de la responsable del proyecto aquí en Andalucía, venir a Alemania y realizar sus prácticas al igual que yo.
Responsabilidad o no, directa o indirecta, de la Junta, todo ha sido una chapuza, por la incorrecta gestión, por la falta de información (el curso de alemán continuaba tras haberles comunicado a mis compañeros que no iban a ir, ni la profesora tenía conocimiento) y por la falta de disculpas a tanta y tanta gente que puso su tiempo, esperanzas y esfuerzo en este proyecto.
Valga como ejemplo mi compañero Alberto, un pureta como yo, que después de ser preseleccionado, se le comunica que definitivamente no va y tras preguntar el motivo se entera que los mayores de 30 años han sido directamente descartados, ole, ole y ole. Un saludo Alberto y ánimo en tierras polacas (al final también él optó por la misma vía que yo).
Pues bien y para concluir esta parrafada, de la que no tengo ni tiempo ni ganas de repasar por lo que me disculpareis mis errores y faltas en la expresión, nos queda el tecer factor, el tiempo y que como a la fruta ayuda madurar, a la ideas ayuda a posarlas en la parte más interior de nosotros, para que en momentos de debilidad (llámense los primeros días en un país extranjero) donde todo te rebasa, para bien y para mal, puedas agarrarte a ellas y soportar momentos de incertidumbre donde llegas a plantearte si has hecho lo correcto o no.
Un saludo.
Enrique Rodríguez Rodríguez.
Un beso a mi Blanca y mi Chiqui.
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